Pierre Lescure en Madrid: « La lengua es el primer arma de la cultura, y la lengua española resplandece »

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Pierre Lescure, antiguo director general de Canal Plus, ha presentado esta semana en Madrid su informe sobre la cultura en la era digital, que elaboró a petición del presidente François Hollande hace algunos meses. En un contexto económico complicado para España y para los profesionales de la cultura en particular, sus propuestas para luchar contra las descargas ilegales, proteger la propiedad intelectual y aportar soluciones adaptadas a los nuevos usos digitales son escuchadas con gran interés. El antiguo periodista, una referencia indiscutible en el mundo mediático francés, ha concedido una entrevista a Philippe Chevassus para Le Courrier d’Espagne.

¿Qué consecuencias prácticas va tener su informe? Entregué el informe el pasado mes de mayo y, durante los dos próximos años, van a producirse una serie de cambios en los medios de comunicación, en la estructura de financiación de las películas, en el desarrollo de los mercados de la televisión a la carta y por suscripción. A pesar de que se ha pospuesto al año 2015, el impuesto que propuse para los dispositivos conectados -una tasa extremadamente baja- me parece una herramienta que  deberá aplicarse cuando el canon por la copia privada (en España el canon digital) va a disminuir. Nos encontramos en la era de la accesibilidad, más que en la era de la propiedad. Y avanzaremos más y más hacia el campo de la accesibilidad con el uso de Cloud. Considero, al contrario que ciertos altos cargos españoles, que el canon digital es una medida con sentido pero que va a ver disminuida su legitimidad. Fiscalidad y regulación. Me gusta la palabra « regulación »; a veces se critica a los franceses por poner normas para todo: cuando viajas por la carretera francesa o por la española, el código de circulación es la normativa, y los guardias de tráfico vigilan que se cumpla. La regulación es lo que hace que la circulación sea más rápida, más agradable y más segura. Es imprescindible desarrollar herramientas de regulación. De entre las 80 medidas que he propuesto, ninguna rompe con los modelos económicos existentes; permiten evolucionar sin contradecir la estructura establecida. Y, si seguimos avanzando en esta línea, nos acercaremos cada vez más a una posición coherente con los usos digitales de hoy en día. ¿Es necesaria falta una regulación europea, una coherencia europea? El desarrollo del mercado interior y de la competencia es esencial: Francia, por ejemplo, ha sufrido mucho por no disponer de suficientes productos en su interior al fijarse más en la estructura externa. En cuanto al mundo digital, nos enfrentarnos a personas muy inteligentes, como el director de Amazon, Jeff Bezos. Hay que comenzar a pedirles que inviertan en nuestro mercado, porque  no lo van a hacer si no se lo decimos.               ¿Conlleva el desarrollo de Internet y los nuevos medios de comunicación el nacimiento de una nueva cultura? La cultura es la misma, pero hay prácticas que amplían el campo de la creación: esto lleva ocurriendo en todas las culturas desde la Antigüedad. Cuando apareció el mundo digital, incluso los cineastas más tradicionales descubrieron nuevas posibilidades. Es como cuando se inventó el technicolor, antes de que naciera usted y de que naciera yo (risas); algunos cineastas dijeron “¡Jamás! Yo seguiré trabajando en blanco y negro”. Y después, un buen día… acaban usando el color. Cuando se comenzó a rodar en digital, algunos cineastas dijeron: “Seguiré trabajando en 35”. Pero, en posproducción, aceptaban el uso de lo digital, evidentemente. Las herramientas amplían las posibilidades. De la misma forma, la contribución de los creadores, incluidos los anónimos, a Internet, por medio del mash-up (técnica que consiste en mezclar imágenes y sonidos de diferentes fuentes o utilizar contenidos informativos sacados de diferentes páginas web) y la mezcla de todo tipo de recursos darán lugar a propuestas que serán obras maestras. ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a los profesionales de la cultura en España? Hay que continuar el debate que se ha celebrado estos días en el Congreso Español. Este debate entre el Ministro de Economía y el de Cultura ha sido muy interesante. En el esfuerzo voluntarioso y vigoroso del gobierno por restablecer el equilibrio y el crecimiento económico, hay un momento en el que tampoco hay que ir demasiado lejos. Mis mejores recuerdos de cooperación internacional con Canal Plus son, sin duda, en España. A lo largo de los 18 años que he pasado en Canal Plus Francia, el grupo se ha expandido a 11 países europeos. El segundo de ellos fue España, en el año 1989. Hicimos 50-50 con Prisa e inauguramos Canal Plus España. España debe conservar su dinamismo creativo, pero es muy importante el rol de los políticos. Para combatir las descargas ilegales hay que desarrollar regulaciones. Recuerdo que al principio, cuando se aplicaron en España las mismas normativas que en Francia para la financiación del cine, un grupo de  humoristas creó un festival “de las películas jamás emitidas” (risas). Resultaba excesivo que las películas fueran financiadas por el sistema pero no vieran la luz. En Francia, el sistema tiende a volverse demasiado cómodo, por eso hay que mover constantemente los manómetros. No hay que cortar de raíz; hay que dialogar permanentemente y es aquí donde la política tiene el papel de árbitro  para que el cine español recupere su llama, la de la creatividad.  No se puede decir, como ha dicho recientemente cierto ministro español: “Al cine español no le va bien porque es de mala calidad”. No podemos conformarnos con esto. Debemos encontrar un sistema que ofrezca posibilidades a más cineastas. Por supuesto que habrá gente que no triunfará porque no será lo suficientemente buena, pero es la única manera de encontrar a esa gente buena.               ¿Cuál es el sitio del cine español a día de hoy? El cine español tiene actualmente menos influencia y grandiosidad que en otros años, pero la causa esencial es la anemia que sufre su financiación. El número de talentos en España no ha disminuido; pero llega un momento en el que hay demasiadas obligaciones, que se suman a la crisis que ha azotado y sigue azotando al país. Habría que remediar esto, sobre todo en un momento en el que la creatividad en América del Sur se ha desarrollado increíblemente a lo largo de los 15 últimos años, y con medios. En Le Courrier d’Espagne  creemos en el potencial de América Latina, ya que cuenta con una gran cantidad de talentos, creadores, inversores… a menudo subestimados por el continente europeo, y especialmente por los medios de comunicación. ¿No debería España acercarse más hacia esta parte del mundo? Estoy totalmente de acuerdo con usted. Francia lucha por mantener el dinamismo de su lengua como puede. Sin embargo, en España no sólo no está en peligro la lengua, sino que tiene una cultura y un idioma que resplandecen. La lengua es el primer arma de la cultura. Es una oportunidad de tener las raíces de una cultura común, esta lengua común, que será tan importante como el inglés en los Estados Unidos dentro de 30 años. Pero, volviendo al tema del cine, que se está volviendo cada vez más importante en América Latina, no hay que equivocarse: el futuro del cine no está amenazado por la era digital. Un empresario chino acaba de comprar AMC, la red más grande de explotaciones de EEUU, para desarrollar el cine en el país. Él mismo es el mayor inversor de los cines que se construyen en China, y se construyen bastantes cada semana. Es, por tanto, en aquellos países en los que Internet y la difusión desmaterializada se encuentran en auge, donde hay mucha piratería, donde el cine es un sector con futuro. Por consiguiente, a los que tengan la suerte de ser de lengua y cultura española, que no dejen pasar esta oportunidad. A nivel personal, ¿qué es lo que más le sorprende de España? Todavía formo parte del Consejo de Prisa TV, por tanto vengo a menudo a España. Venía más aún a finales de los 90 y a principios del 2000, siempre con motivo de las relaciones con Canal Plus España. Y lo que siempre me alegra es ver cómo los españoles, ya sean artesanos o brillantes empresarios de la época de la Movida, conservan a pesar de la crisis su humor, su tonicidad, una exuberancia muy alentadora…sobre todo cuando vienes de Francia.

 

  Por Philippe Chevassus con la participación de Aurelie Chamerois de Le Courrier d’Espagne e Ignacio Barrios para la fotografía. (Copyright foto Ignacio Barrios para LCE)

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